Diario de aventuras V: Misterio en el bosque
¡ATENCIÓN, SPOILERS! ESTE RELATO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE EL MUNDO DE FORBIDDEN LANDS QUE NO APARECE EN EL MANUAL DEL JUGADOR.
De regreso a la marcha, una gran tormenta entorpece nuestro camino y debemos acampar sin haber avanzado demasiado. Hacemos noche y al día siguiente Doyne detecta que estamos siendo seguidos por una manada de lobos, a los que espantamos a flechazos. Subiendo a las montañas encontramos las ruinas de un antiguo puesto de aprovisionamiento alderlander. Doyne nota olor a carne quemada y escucha pasos de algo pesado abriéndose camino. Nos escondemos entre las ruinas y lo que sea que hace un gran traqueteo metálico hace temblar el suelo. Esperamos y vemos a un enorme caballero con una armadura negra y herrumbrosa cubierta por una superficie llameante. Brynjar sale y ve que el caballero lleva el emblema del dios de la Herrumbre, y reconoce asombrado que es Teramalda, el campeón del dios de la Herrumbre. Era un hombre que fue quemado pero el dios de la Herrumbre le concedió la inmortalidad. Teramalda se enfrentó a elfos, enanos y orcos enemigos del dios de la Herrumbre y odiaba especialmente a los enanos y las hermanas Cuervo. Recordemos que el dios de la Herrumbre es el metal y Heme, su esposa es la madera. Para los hermanos de la Herrumbre el Cuervo mitológico es de metal y la Serpiente mitológica era de madera.
Con dificultades bajamos al bosque al otro lado de las montañas y encontramos a un caballo abandonado. Doyne se acerca y lo calma. En sus alforjas lleva el blasón de una rosa. En ellas lleva pergaminos, tinta, comida y una hermosa capa de fina factura. Grunnir intenta seguir el rastro del jinete, pero no lo consigue y se desespera. Hacemos campamento y mientras Brynjar hace guardia llegan dos guerreros de aspecto distinguido que buscan al dueño del caballo. Brynjar les convence de que somos inofensivos. El caballo era de un tal Eron Lavide, hermano de uno de los dos guerreros. Aceptan la invitación de Brynjar para compartir una de sus exquisitas comidas. Departen amigablemente e informan de que hay lupinos más hacia el norte, mientras Brynjar les cuenta nuestras aventuras.
A la mañana siguiente emprendemos la búsqueda de Eron, pero a pesar de sus esfuerzos Grunnir no consigue encontrar su rastro. Al contarles nuestro encuentro con Teramalda, creen que puede haberlo mandado el Profeta Zitera, un monstruo nacido de la unión de Zygofer y su hija Terania con un demonio en forma de araña, después de que Zygofer derrotase a Agaroth en la cuarta guerra alderland. Zitera, la araña humana gobierna desde la ciudad de Vond y envía monstruos.
Grunnir, cuya raza es enemiga de los elfos y los druidas, recuerda que muchos elfos eligen no vivir en este mundo, sino en un “más allá” llamado la Niebla Calma.
Doyne encuentra el rastro de Eron, que nos lleva hasta el cuerpo del mismo, que yace muerto con varias flechas. Los hermanos Lavide nos invitan a su casa para compensarnos por nuestras molestias. Doyne, sin embargo, descubre entre las huellas de caballo las de uno con una herradura defectuosa, parecida a la del caballo de uno de los hermanos. También había huellas de persona, entre ellas unas pequeñas como de mujer. Doyne mira hacia donde se dirigen las huellas y ve la figura de una mujer hermosa pero con ojos amarillos de pupilas verticales. Doyne pide en secreto a Grelf que hable con la mujer, a la que nadie más ha visto, mientras los hermanos insisten en que volvamos con ellos a su casa…




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