Diario de aventuras VIII: Bajo tierra
¡ATENCIÓN, SPOILERS! ESTE RELATO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE EL MUNDO DE FORBIDDEN LANDS QUE NO APARECE EN EL MANUAL DEL JUGADOR.
Los aventureros discuten si seguir o volver al pueblo a que Brynjar y Khardnal se recuperen, y consultar al consejo. Pero Brynjar insiste en seguir. Prueba la miel de la fuente pensando que podría curarlo, aunque solo se siente satisfecho. Deciden aprovechar un poco más el tiempo y avanzan por el corredor que vieron en la sala del templete hasta llegar a una bifurcación. Toman la de la derecha y llegan a una sala con cortinajes negros polvorientos. Al fondo hay un trono con una figura sentada mirando a la pared, Es una figura de cera que está mirando un mosaico deteriorado. Este representa a una abominación dirigiendo la danza de unos campesinos en torno a hogueras, La figura de cera está clavada al trono con unos clavos forrados de plomo con unas runas. Doyne descubre una puerta secreta tras el mosaico que da a un estrecho pasillo (por el que Grunnir no se atreve a pasar) y a una pequeña habitación donde hay una gran linterna en el centro y, en una puerta, sapos momificados envueltos en seda negra que Brynjar idenfifica como una protección contra las abejas. Tras investigarlo un poco deciden no avanzar por allí y tomar el otro camino de la bifurcación. El pasillo tiene decoraciones de panales con forma de calaveras.
Llegan a otra sala con un pasillo a la izquierda que da a la sala de la fuente de miel, mientras que de frente baja por unas escaleras que bajan a otra sala donde hay un quiosco sobre un podio octogonal. Allí hay una piedra negra, sobre la que hay una pila de huesos en la que las abejas han hecho una colmena. Doyne mete la mano y saca dos monedas que hay en las cuencas de una calavera y una máscara mortuoria con joyas verdes en los ojos. El grupo sigue por un pasillo que sale de la pared de la izquierda, de modo oblicuo hacia la derecha. Por el se oye una corriente de agua. Está adornado con murales de humanos caminando que van envejeciendo y al final del pasillo parecen morir en un jardín lleno de abejas y de estanques con sapos con ojos de color ámbar. Junto al ruido del agua se oyen sonidos de sapos y zumbidos. Llega a una sala con el suelo encharcado por algua que se filtra de la pared del fondo, en cuya parte superior hay colmenas de abejas, mientras que en el agua hay sapos que croan de forma siniestra.
A la izquierda hay un pasillito con una puerta a su izquierda que da a una sala no tan grande como las otras, con mesas de piedra en un espacio a la izquierda sobre las que hay hierbas aromáticas y desecantes. En una de ellas hay un cuerpo abierto con hierbas aromátias en su interior y parcialmente cubierto con vendajes. Al frente de la puerta del pasillo hay una gran puerta doble. El sitio parece haber sido usado recientemente. Brynjar abre la puerta doble y tras ella hay una sala similar con catafalcos y un olor más penetrante. Los cuerpos de los catafalcos están vestidos con túnicas de felpa y un patrón en zigzag rojo y amarillo. También un gorro cónico con un broche en forma de abeja. Huelen fuertemente porque parecen preservados con una especie de ámbar gris. De su boca se derraman flores. En el cuello llevan broches de bronce en forma de sapo con incrustaciones de cuarzo. Tras otras puertas dobles al fondo de la habitación hay un gran zumbido y una gran colmena hecha de papel. En un rincón hay una estatuilla blanca como de madera que representa un híbrido entre humano y abeja reina, muy perturbador. Hay un mural de un sanador de cuyas manos gotea un líquido amarillento, aunque alguien lo ha vandalizado, raspándole los ojos y dibujando abejas en su lugar.
Doyne y el cazador habían vuelto hacia la habitación inundada, a cuya derecha había un pasaje a otra sala con una piscina vacía con unos pebeteros en los cuatro puntos cardinales, sobre los cuales hay paquetes de incienso. En la piscina hay un lodo pestilente. No hay salas más adelante.
Deciden salir y al llegar a la sala del quiosco, notan que hay una abertura al fondo y optan por investigarla. Da una sala en cuya mampostería han dibujado con tiza una pirámide de huesos coronada por un cráneo que vomita abejas. Grunnir sospecha de la forma trapezoidal de la sala y tantea la pared, encontrando a la derecha una puerta secreta. La abren y da a una habitación llena de telarañas. Al entrar, las telarañas se prenden con las antorchas y del techo cae un líquido que se prende. Los aventureros sufren quemaduras, pero se escapan, menos Brynjar, que se cae. Intenta apagar sus llamas con ayuda de los demás, pero la capa de Grunnir se quema también. Finalmente Grunnir apaga el fuego con su odre. A los lados del pasillo hay una figura humana que se va transformando en una imagen esquelética y finalmente en un enjambre de abejas. El fuego revela otra puerta oculta al otro lado de la sala. El aceite cayó de unas vasijas de aceite con tapas de cera que se fundió con el fuego de las telarañas. Tras la puerta hay una pequeña sala con inscripciones en las paredes y una piedra con una losa en el centro también con inscripciones. Grunnir examina la habitación y le parece que la losa tapa algo. La levanta con ayuda de Khardnal y encuentra un libro y un pergamino. El libro parece una crónica de prácticas realizadas por Pagoag y sus seguidores: experimentos con cuerpos, etc. El pergamino está escrito en una lengua desconocida, con símbolos extraños. Tiene hechizos de curación de 1d6, y el diario debe ser muy valioso para historiadores de Alisea.
Al volver a la sala anterior, descubren otra puerta que estaba oculta a la derecha (a la izquierda de la entrada). Lleva a la sala más grande que han visto, hecha de piedra negra y de cuyo techo penden pájaros momificados colgados de hilos dorados. En el centro hay un sarcófago rodeado de círculos formandos por símbolos pintados en blanco. El sarcófago está cubierto de cera. Al fondo a la derecha hay una puerta con bandas negras y doradas que parece la que no atravesamos en la sala del trono. Al fondo y a la izquierda hay otras puertas.
Retroceden y pasan unas horas durmiendo y recuperándose en la habitación secreta de la trampa. Al despertar, vuelven a la sala del sarcófago y van a la puerta del fondo, que está rota como si la hubieran abierto desde dentro. Al otro lado hay una sala pequeña. La pared de la puerta de entrada parece haber sido golpeada con objetos afilados. A la izquierda hay apliques de antorchas en forma de abeja con un diseño de cráneo. Faltan dos antorchas y hay una puerta al fondo. La habitación parece haber sido usada recientemente. Tras la puerta al fondo hay un trono de espaldas y detrás de él hay monedas y objetos valiosos apilados en forma de colmena. Enfrente hay un agujero en la pared.
Khardnal encuentra 4 estatuas de ranas de jade de cerca de un metro con incrustaciones de cuarzo (4d6 plata cda una).
Doyne encuentra 2 divanes podridos con una filigrana valiosa (si se restaura). Encima tienen 2 hongos dorados. Brynjar encuentra un incensario de latón con forma de sapo que se puede usar como linterna o como una estrella de la mañana.
También 434 monedas de cobre, unas estampadas con una imagen de abeja y otras con una imagen de un sapo hinchado.
Se oyen ruidos en el interior del agujero y de él salen dos criaturas insectoides con forma de abeja y armadas con lanza que se quedan tan sorprendidas como los aventureros.




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