Diario de Aventuras XV: Un poco de historia o leyenda

Arvia y sus jinetes aslene

¡ATENCIÓN, SPOILERS! ESTE RELATO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE EL MUNDO DE FORBIDDEN LANDS QUE NO APARECE EN EL MANUAL DEL JUGADOR.


Volvemos al pueblo. Descansamos para recuperarnos y Brynjar repara nuestras armaduras. Nos reunimos con Grelf, que nos dice que tengamos cuidado con los demonios, sobre todo por la noche. Hablando con Grunnir, el zorro dice que alguna vez vio a Zygofer, pero no le da mucha importancia, y solo detalla que era un viejo. También dice que él tuvo que huir del "Churmog", que es donde viven los demonios, por haber hecho algo que no debía (aunque tal vez lo echaron). Y que no le gusta estar en nuestro mundo.
Al cabo de un par de días emprendemos el regreso al Ojo de la Rosa. Doyne detecta unas huellas, que Grunnir identifica como un gran grupo de jinetes, mezcladas con huellas de animales extremadamente deformadas. Seguimos el rastro y al llegar a un claro descubrimos que ha habido un combate y hay muertas varias criaturas humanoides, que parecen tener partes del cuerpo de animales. Grelf comenta que son demonios y que los de este tipo son cradospor el "Mog", que es la esencia del Churmog. El cocinero del Valle de los Muertos, por ejemplo, podría haber sido uno de ellos. Las criaturas han sido rematadas.
Grunnir sigue el rastro de los jinetes gracias a su olfato. Llegamos hasta un campamento de humanos y enanos. Los humanos son nómadas Aslenes que nos dan el alto, y un grupo se acerca a nosotros. Entre los enanos distinguimos a una mujer de piel clara, cabello azabache recogido en trenzas y ojos oscuros. La reconocemos como la princesa Arvia, de la que nos habló Peiramon.

Entablamos conversación y nos dice que Peiramon, que iba con Viseria, les había hablado de nosotros. Nos cuenta que unos demonios les ha estado persiguiendo desde la ciudad de Alderstone durante días, pero que finalmente los emboscaron en el claro. Ahora se dirigen a descansar al Ojo de la Rosa. Teme que Zytera haya hecho prisioneros a sus exploradores en su fortaleza de Vond. Zytera es la unión de tres criaturas: Zygofer, su hija Terania, y un demonio. Se trata de una araña humana adorada como profeta por algunos Caballeros Herrumbrosos.

La masacre de los demonios

Arvia también nos dice que es necesario hablar con la reina Soira para que todas las razas se unan contra esta amenaza. Al respecto, Brynjar trae a colación a Stanengist. Arvia se sobresalta, y afirma que con la corona podríamos cerrar el Protonexo para que los demonios no sigan saliendo del Churmog. Grunnir recuerda que a la corona le faltan tres rubíes, aunque no menciona a Iridne. Arvia reconoce esto, y nos explica algo más de la leyenda sobre dónde se encuentran dos de ellos: la espada Maligarn y el cetro Nekheka.
“En tiempos remotos, un gigante sanguinario llamado Scrame aterrorizaba las tierras. La leyenda cuenta que la escudera Viridia, con la ayuda de Scrome, el hermano del gigante, le dio muerte usando la espada Maligarn, la Matagigantes. Scrome, como recompensa, fue nombrado guardián de la puerta del inframundo. Sin embargo, Viridia sufrió heridas graves en la batalla y falleció poco después. Su corazón, una esmeralda, fue engastado en la corona Stanengist, pero luego se dice que fue trasladado a la espada Maligarn. La espada se perdió hace mucho tiempo.”
Agared, el primer rey de Alisea, era tan sabio y bondadoso que los dioses convirtieron su corazón en un rubí tras su muerte. Agadan, su hijo, encargó a sus artesanos tallar el cetro Nekheka con colgantes de alisos dorados y engastar el rubí de su padre en él. Nekheka fue portado por la dinastía agariana durante generaciones, pero se perdió en Corvania cuando el último regente, Agarod, fue asesinado junto a sus hombres por las hordas demoníacas de Zygofer. Los elfos ancianos afirman que Agared era un elfo disfrazado de humano y que el rubí de su pecho era una de las seis piedras de la corona Stanengist.”

El cetro Nekheka y la espada Maligarn

Asimismo, cree que puede convencer a Kalman Rodenfel, el líder de los Caminantes Rojos, de quien dice que es una persona razonable. A nosotros nos ha acogido porque dice que han perdido a sus exploradores. Los humanos son Aslene del clan Galdano, el único que se ha unido a Arvia. Para Doyne, estos de aquí parecen algo fanáticos. Sus grandes enemigos son los Hermanos Herrumbrosos. Respecto a esto, nos cuenta la leyenda de Virelda Picosangriento.
“Las Hermanas del Cuervo ayeas son conocidas por su pacifismo. Ayudan a los aldeanos con curación y conjuros para la cosecha, pero son perseguidas por los siervos de la Iglesia herrumbrosa. Virelda Picosangriento, con su pelo blanco como la nieve, se distingue de las demás hermanas. Se dice que fue una de las hermanas de la diosa Hema, pero que tras una epifanía cambió de bando. Se rumorea que ha matado a decenas de soldados de la Guardia de Hierro y algunos incluso afirman que se ha enfrentado a la ardiente armadura de Teramalda en batalla.”
El lugarteniente de Zytera es Krasylla, un demonio que habita en la fortaleza de Vond para proteger el Protonexo y el paso de Puertoumbrío.
“Al final de las Guerras Aliseas, el príncipe demonio Krasylla se quedó sin forma de regresar a su mundo natal, el Churmog. Zytera le ofreció refugio en Vond a cambio de que protegiera el paso de Puertoumbrío contra los aslenos, a los que antes Krasylla había masacrado. Se rumorea que los sacrificios humanos que las aldeas ofrecen a los Hermanos Herrumbrosos son alimento para Krasylla, quien ahora yace obeso e inmóvil en el interior del castillo.”

El pico del monte Ora

Respecto a Vond:
“La fortaleza de Vond fue otrora la más fuerte de los enanos Crombe en Corvania. La mayor parte de la fortificación se encontraba bajo tierra, pero fue arrasada por los enanos cuando fueron expulsados. Se cree que el Carnicero de Aslena, el príncipe demonio Krasylla, gobierna ahora sobre la fortaleza que guarda el paso bajo el monte Ora. La zona está rodeada por las ruinas de la ciudad de Vond, infestadas de tropas de Zytera, adoradores fanáticos y criaturas demoníacas. El pico del monte Ora está coronado por el palacio de Zytera, donde ni siquiera los demonios se atreven a entrar. Entre las torres y las nubes oscuras, los rayos caen sin cesar.”
Arvia y los Aslene del clan Galdano quieren acabar con Krasylla por haber asolado Aslena. Para ello Arvia tiene un objeto: la Flecha de la Sierpe de Fuego. Es una flecha roja con plumas doradas que lleva en el carcaj. Hablando de Stanengist, también nos dice que Merigall, el Ladrón, es en realidad un demonio de hermoso aspecto y ojos amarillos... lo que nos recuerda a Lanierel. Por último nos habla de Zertome, el hijo de Zygofer.
“Zertorme era tan hermoso y dotado para la magia que su padre, al descubrirlo husmeando en sus grimorios demoníacos, le arrancó la cara como castigo. Zertorme huyó al este para aliarse con los enemigos de Zygofer. Desde las llanuras, dirige a sus ejércitos con el rostro enmascarado y ha reunido a los clanes de jinetes de Aslena, quienes creen que es el profeta del dios volcán Asta y el futuro salvador de Aslena.”

La Flecha de la Sierpe de Fuego


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