Diario de aventuras XVII: Caca de troll
¡ATENCIÓN, SPOILERS! ESTE RELATO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE EL MUNDO DE FORBIDDEN LANDS QUE NO APARECE EN EL MANUAL DEL JUGADOR.
Bautizamos nuestro barco "El Salmón Temerario". Completamos la tripulación con un pescador al que pagamos 5 monedas de cobre al día para que nos provea de pescado. Para probar el barco,, navegamos hacia el pueblo que se encuentra, según nos dicen, en la otra punta del lago donde está Aguaverde. Costeando la orilla norte, en las estribaciónes de una colinas que se alzan junto a la misma, observamos que hay una torre. Grunnir, que pilota el barco, lodirige hacia allí y atraca en las proximidades. Brynjar, Doyne y Grunnir desembarcamos y nos dirigimos a la torre, que se ve decrepita. Al aproximarnos vemos que tiene unos 14 metros de alto y a su alrededor hay restos de otros edificios destruidos, aunque la torre parece intacta.
Doyne se adelanta a explorar y encuentra que la puerta de la torre está rota. Empieza a oír un rumor que aumenta hasta parecer un rugido que va y viene. Observa que proviene de una gran criatura durmiendo junto a la puerta, la cual emite un horrible hedor. Acercándose, descubre que lo que creía ser una roca junto a la puerta es el vientre que sube y baja de una criatura cubierta completamente por un gran pellejo. Lurna, a la que habíamos dejado en el barco, se acerca a nosotros gritando a Brynjar: "¿Qué estáis haciendo?". Al reunirse con Brynjar y Grunnir, le decimos que creemos que hay trolls y ella dice que tenemos suerte, porque las heces de los trolls contienen minerales raros y muy valiosos. Por eso algunos son pastoreados por los enanos. También dice que los trolls son muy tontos, pero que siempre tienen hambre.
Doyne intenta atraerlos tocando la flauta para que podamos acercarnos a la puerta. El pellejo se levanta y sale un troll que parecía estar protegiéndose del sol, atraído por la música. Entonces descubrimos que hay otro troll oculto bajo el pellejo. El troll que se despierta empieza a llamar al otro, que no quiere levantarse. En su conversación descubrimos que se llaman Blort y Hugrim. Grunnir lanza una piedra a Hugrim, que se levanta acusando a Blort de habérsela tirado. Blort le tira una piedra entonces y empiezan a discutir y a darse empellones.
Aprovechando que los trolls se han alejado, Lurna, Brynjar y Grunnir se ponen a registrar las heces, cuyo hedor está a punto de hacerlos vomitar, en especial a Grunnir. En el repugnante registro, Grunnir encuentra una piedra muy grande (3 unidades de mineral raro) y otra más pequeña (1 unidad). Los trolls se acercan a Doyne y lo olfatean, pero no pueden verlo, porque les molesta la luz del día, aunque está nublado. Continuando el registro, Lurna encuentra varios huesos humanos bajo el pellejo.
Lorna, Brynjar y Grunnir entran en la torre por la puerta rota, que parece demasiado estrecha para que entre un troll. En la torre no hay nada de mucho valor, pero ellos se llevan lo que pueden (armas, papeles, mapas…). Al salir, se reúnen con Doyne y juntos decidimos cazar a los trolls, con la aprobación de Lurna, que comenta que si no los matamos seguramente acabarían atacando Aguaverde.
Doyne provoca a los trolls con insultos. Estos por fin ven al grupo y cargan contra nosotros. Antes de puedan llegar, entre los cuatro derribamos a Blort a flechazos, con especial ayuda de la precisión y rapidez de Doyne y la potente ballesta de Lurna. Brynjar y Grunnir entablan combate cuerpo a cuerpo con Hubrim. Brynjar carga contra el troll y lo derriba, pero este responde expulsando un vómito hediondo que afecta a los dos aventurero. Usando sus armas y con los disparos de Doyne y Lurna, finalmente acaban con Hugrim, aunque Brynjar y Grunnir están levemente aturdidos. Lurna felicita al grupo, raja la barriga de los trolls y consigue encontrar otra piedra de 3 unidades de mineral raro.
Haciendo cuentas, en la torre hemos encontrado chatarra por valor de 26 monedas de cobre, así como un bol de plata por valor de 10 monedas de plata.
Reemprendemos la travesía y al atardecer nos cruzamos con un barco mercante que parece venir del pueblo en la otra punta del lago. Se trata del Moon Apple, comandado por el Capitán Sertolt, que los llama y los invita a cenar. Brynjar y Grunnir aceptan, aunque no así Doyne, que desconfía. Durante la cena, a la que también asiste Lurna, el capitán nos cuenta que hace poco reabrieron la ruta comercial, en la que su padre también trabajó como capitán, y que aún hay bancos de niebla de sangre en el lago que debemos esquivar. Los mercaderes se sorprenden de las aventuras de nuestro gruo y mencionan que unos goblins estuvieron hostigando su pueblo, pero los expulsaron.
Al volver al barco y reemprender su travesía, nos percatamos de un movimiento extraño junto a nuestra mercancía. Doyne se acerca sigilosamente allí y atrapa a un pequeño goblin que chilla y patalea al ser capturado.




Entiendo que mi método puede parecer... repulsivo a primera vista, pero os aseguro que hay una razón detrás de mi locura. Soy un maestro de la alquimia culinaria, y poseo una fórmula mágica que transforma cualquier ingrediente, por más desagradable que sea, en un manjar delicioso. Os sorprenderíais al saber que los excrementos de troll, sí, esos mismos que todos evitarían con náuseas, tienen propiedades únicas cuando se usan correctamente.
ResponderEliminarLa magia, amigos míos, no discrimina entre lo sucio y lo limpio, solo busca el potencial escondido. El secreto está en el equilibrio preciso de los ingredientes, la temperatura exacta y el toque de mis manos. Lo que sale de mi caldero no es más que una obra de arte, una sinfonía de sabores que eclipsa cualquier asco inicial.
Así que, si deseáis probar algo realmente extraordinario, algo que ninguna taberna en estas tierras podría ofrecer, os invito a confiar en mi arte. Porque aquí, en mis manos, incluso lo más vil se convierte en un festín digno de reyes.