Diario de Aventuras XXI: Rumbo a las profundidades

El gran mercado de los Jardines Pétreos


¡ATENCIÓN, SPOILERS! ESTE RELATO CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE EL MUNDO DE FORBIDDEN LANDS QUE NO APARECE EN EL MANUAL DEL JUGADOR.

La Veneración de la Tierra es, según Lurna, la celebración que va a tener lugar en las cuevas de los Jardines Pétreos. Hay un gran mercado, y encontramos medianos por primera vez. Al fondo, hay un gran pasillo que desciende, otro más estrecho y un carro elevador. Estos dos últimos conducen a las catacumbas, y el grande lleva al lago.

Si se va más allá de las catacumbas, abajo hay una puerta que dice: “Quien cruce este umbral, que se despida del mundo”. Al parecer, más allá viven los Enanos Antiguos, los “Soterranos”, que cuando salen a la ciudad son recibidos con grandes honores. Solo el rey tiene la llave de esa puerta. El rey Caronax anda por el mercado.

La Puerta Baja

Arvia nos cuenta que los enanos que cruzan dicha puerta son repudiados por su clan. Por eso ella quiere que vayamos nosotros.

Suenan unos cuernos y anuncian al rey que han llamado a la puerta. Baja y al cabo de un rato vuelve con dos enanos más bajos y pálidos que los demás: uno vestido de blanco y otro con pieles. Se reúne con ellos en un aposento. Usando el Tezauro, tocado por Doyne, atravesamos una pared desde una estancia adyacente para espiar la reunión.

Vemos que el rey y la reina son de tez especialmente oscura. Se rumorea que el padre de Karonax, Kurme, hacía escapadas románticas, y que tal vez el matrimonio el rey y Surna, la reina,  estén emparentados.

El rey Caronax, la reina Surna, Lupendus Firme y los soterranos Ringmar y Arvi

El rey Turik de Belder pide permiso para entrar. Lo llaman "el Canalla del Escudo", y es tan gordo que debe ir en un escudo llevado por cuatro enanos. Algunos lo acusan de ser demasiado prudente. También está Rigalda, la hija mayor de Turik, muy diferente de su padre, muy guerrera, aunque al parecer excluida de la sucesión.

Se cuenta que el hijo menor de Turik, Trondevil, desapareció hace años; quería unir a todas las razas para recuperar las Tierras Perdidas. Rigalda “Cuervo” fue la única interesada en encontrarlo (la llaman así por sus réplicas, tan afiladas como su hacha).

Los soterranos se llaman Ringmar y Arvi. Por lo visto necesitan materiales para mantener a una bestia cautiva. Por eso han subido.

Brynjar sale del escondrijo para ofrecer nuestros servicios, pues los enanos no pueden bajar. Lupendus Firme, uno de los traductores que conoce el lenguaje de signos de los soterranos, se ofrece a acompañarnos. Al parecer, sufrió una gran desgracia. Es oficial del Clan Meromano

Decidimos llevar 1d12 de todos los consumibles: agua, comida, flechas, cuerda, aceite, lámparas, antorchas, tiza, cordel…

Arvia se presenta y discute con el rey Karonax porque también quiere bajar. Mientras, Rigalda y su hermano Bervilt piden en secreto a Grunnir que encuentre a Trondevil, que podría estar en los niveles inferiores. Dicen necesitarlo para equilibrar el fanatismo de Arvia. Bervilt es un cantor de piedra y cree que las guerras e invasiones de los humanos son distracciones enviadas por los dioses para impedir que los enanos realicen su misión sagrada. Por alguna razón, no quieren hablar con Brynjar ni Doyne. Ofrecen 2 monedas de oro por buscarlo.

Turik, "el Canalla del Escudo" y su hija Rigalda

Vendemos el mineral de troll al rey por 21 monedas de oro. Lupendus Firme nos detalla el equipo que llevamos: trineos, metales diversos, escalerillas de hojalata, monedas de oro, y más suministros en unos barriles. Rigalda da una botella de potente veneno a Grunnir. Nos dicen en el mercado que aa espada de Dimirit tiene inscripciones mágicas.

Partimos al día siguiente. Atravesamos las catacumbas de mármol y cruzamos las puertas. Nos despide el rey Karonax. Lupendus Firme sabe que será repudiado por su clan, pero cree que es la única forma de limpiar su honor. Bajamos y bajamos hasta llegar a un ascensor de bronce. Descendemos más por unas escaleras hasta una gran sala sostenida por pilares ramificados.

El ataque de la bestia de los tentáculos

Los soterranos se separan de nosotros y se escurren por una grieta por la que no puede caber una persona, lo que nos sorprende. Bajando todavía más, llegamos a un oscuro lago subterráneo. Empezamos a atravesarlo en una balsa, impulsándonos mediante unas argollas clavadas en el techo bajo. De repente aparecen unos tentáculos que salen del agua. Combatimos contra el calamar gigante que intenta atraparnos, y lo derrotamos, aunque hiere a Doyne y especialmente a Lupendus.

Cruzamos el lago y, en el otro muelle, nos sorprende un troll al que habíamos confundido con una piedra donde amarrar la balsa. En el duro combate, el troll hiere gravemente a Grunnir en un ojo, pero conseguimos vencerlo. Magullados y doloridos, descansamos un momento entre el lago y un foso seco que hay a continuación.

Grunnir, herido

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diario de Aventuras XXV: "Los Sabuesos de Brynjar"

Forbidden Band: La banda sonora original

Diario de Aventuras XXII: Están locos estos enanos